martes, 25 de agosto de 2009

























Soy una princesa, pero no la del cuento de hadas. Ninguna carroza me va a pasar a buscar, ningún príncipe se va a acordar de mí después del gran b a i l e. Acá no hay palacios ni caballos blancos, los caballeros se quedaron encerrados en su mundo de f a n t a s í a s. El vestido con el que soñé, hoy se quedó encerrado en el placard, no quiere salir, tiene m i e d o de encantar. Los zapatitos blancos se convirtieron en grises, van cambiando de color para ver si alguien los quiere usar. Vivo en una torre de algún reino no muy lejos de la re a lid ad. Las princesas de enserio viven en palacios, con su príncipe y su final felíz, el mío no se como será, solo sé que en algún momento este cuento va a terminar.

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